Escuchar artículo

Desvío inesperado a Comodoro Rivadavia

La aeronave despegó el viernes a las 19:40 y, en lugar de aterrizar en Ushuaia como estaba previsto, tocó pista a las 23:00 en el Aeropuerto Internacional General Enrique Mosconi de Comodoro Rivadavia. Los pasajeros permanecieron dentro del avión sin información durante un largo período.

Poco después, la tripulación comunicó que el vuelo regresaría a Buenos Aires —específicamente a Ezeiza— supuestamente por “mal clima” en Ushuaia.

Pasajeros desmienten la versión oficial

La explicación fue rápidamente cuestionada por varios pasajeros. Una de ellas aseguró a Diario Jornada que en Ushuaia “no había temporal, ni viento, ni nieve. El clima estaba normal” y que, por lo tanto, “esto no fue meteorológico”.

Las contradicciones alimentaron sospechas de un posible conflicto gremial o un problema interno que Aerolíneas Argentinas no habría comunicado.

Regreso a Buenos Aires y noche caótica

El vuelo partió desde Comodoro hacia Ezeiza a las 00:08 y aterrizó a las 02:30 del sábado. Desde ese momento, comenzó otra etapa del calvario:

  • Reprogramación recién a partir de las 03:30
  • Filas extensas y desorganización
  • Traslados obligatorios de todos los pasajeros desde Ezeiza a Aeroparque
  • Taxis entregados de manera deficiente, con demoras hasta de tres horas
  • Rechequeo completo del equipaje y nuevas esperas

En medio del caos, adultos mayores, niños y personas con movilidad reducida también debieron atravesar la madrugada sin asistencia adecuada.

Horas sin respuestas

Lo que más indignación generó fue la falta de información concreta por parte de la compañía. Mientras Aerolíneas insistía en que el mal tiempo impedía aterrizar, en Ushuaia se confirmó que no había condiciones adversas.

A las 6:25 del sábado, muchos pasajeros aún esperaban una solución. Recién entonces la empresa comenzó a reubicar a los afectados en distintos vuelos de la mañana con destino a Ushuaia.

Autor: lsantander